fbpx

El Arte Entre Escombros

El pasado martes 23 de junio, los mexicanos del centro y sur del país nos despertamos al escuchar la alerta sísmica, haciendo que reaccionáramos casi en automático para tomar acción al respecto. Conocemos el protocolo: mantener la calma, salir de forma ordenada o dirigirnos al lugar de menor riesgo y permanecer lejos de objetos o edificios que puedan caernos encima. En donde quiera que estemos, no importa lo que estábamos haciendo al momento del temblor, sabemos lo que tenemos que hacer. Protegernos y, en el mejor de los casos, salir. Todo esto mientras nos encontrábamos resguardados por una emergencia sanitaria.

La historia de México y su relación con los temblores es bien conocida por muchos. El 19 de septiembre es un día infame para los mexicanos porque, como mal chiste que se repite, ha sido la fecha de dos terremotos de magnitud fuerte que han azotado nuestro país. En 1985 y 2017 la ciudad se cayó.

Mucha gente perdió, la casa, el trabajo, incluso la vida, algunos sufren de estrés post traumático
o sufrieron la perdida de algún conocido. Todos perdimos algo ese día.

“Soldados en Avenida Juárez” de Sergio Toledano (1985), Ciudad de México.

Fue devastador. Pero algo se encendió en nosotros. Ante la desesperanza se encendió una luz que se transformó en algo característico de los mexicanos frente a una situación así. Encontramos nuestra solidaridad. Después de ambos terremotos había miles de personas en las calles preguntando en qué podían ayudar, la estructura social se había sacudido y todo el mundo estaba afuera. Largas cadenas de gente que quitaba escombros para buscar vida entre los muros caídos, personas repartiendo víveres, gente al servicio de los demás sin esperar algo a cambio, por el simple hecho de ser humanos. Una fuerza más allá de lo humano derrumbó la ciudad y la gente lo combatió con lo más humano que había en su interior.

Pero ¿qué fue del arte?

“Casa de Cartón” de Mariah Cuevas Leal (2017), Ciudad de México.

Inmediatamente después, salieron fotógrafos a registrar los rastros del terremoto, dándonos una visión de lo sucedido a todos aquellos que estuvimos ausentes en el 85, solo para vivirlo en carne propia el 2017. El arte mediático fue el encargado de documentar los hechos. Notas periodísticas, análisis testimoniales del temblor, crónicas, fotografías y textos como Nada, nadie: las voces del temblor de Elena Poniatowska o No sin nosotros: los días del terremoto de Carlos Monsiváis surgieron. Pero la obra artística parecía estar desaparecida.

“Sin Título” de Rogelio Naranjo (1985), Ciudad de México

Sin embargo, en 2015 se hicieron una serie de exposiciones conmemorando 30 años del acontecimiento en las que se exponían documentos, textos, fotografías y piezas relacionadas con el terremoto. Una de las intenciones era romper con la idea de que los artistas no estaban involucrados con el temblor y a diferencia de la creencia popular, existen muchas obras de arte, de distintos artistas, al respecto. En una época en que las cifras se escondían y no le decían al pueblo la verdad de lo que estaba sucediendo, el arte sufría algo parecido.

La creación a partir del terremoto se encontraba debajo de otro tipo de escombros que,
por una u otra razón, nos hicieron creer que no estaban ahí.

Ahora sabemos que sí, que el arte encontró su camino a través de la tragedia.

Jna'tik Jnatik – Galería MUY

“Yaxal bolom” de Gerardo K’ulej (2017), Galería MUY, Chiapas.

De la misma manera, la galería MUY en Chiapas hizo una exposición que mostraba piezas de artistas chiapanecas/os inspirados en el terremoto del 7 de septiembre de 2017 en Oaxaca, México. El título en tsotsil, “Jna’tik Jnatik” significa “extrañamos nuestras casas”. Esta exposición presentada en la ciudad de México, ayudó a abrir la sensibilidad sobre lo mucho que los terremotos afectan a las comunidades rurales y no solo a las grandes ciudades. La intención fue cambiar la consciencia de la sociedad mexicana para impulsarla a reconstruirse desde un lugar más empático. Una visión distinta a los acontecimientos que han sacudido a nuestro país, desde los ojos de los pueblos originarios mexicanos.

Jna'tik Jnatik – Galería MUY

“Patriotismo ante la desolación” de Darwin Cruz (2017), Galería MUY, Chiapas

Todas las piezas llevan una pequeña descripción de la razón por la cual se inspiraron a crearlas y el común denominador es la unión. A pesar de los daños físicos, materiales y emocionales, la gente encontró la fuerza para seguir adelante sin dejar de apoyar a los que más lo necesitaban. Ahora el arte se hace presente en lugares dónde antes también se creía escondido, o dónde no llegaba al alcance de todos.

Jna'tik Jnatik – Galería MUY

“Terremotos” de Manuel Guzmán (2017), Galería MUY, Chiapas

Así mismo, después del temblor del 19 de septiembre de 2017, los artistas alzaron la voz para convocar a todo tipo de creativos con el fin de recaudar fondos para continuar la búsqueda de personas en los escombros y apoyar a todos aquellos que resultaron afectados. El colectivo Central de Muros participó en una iniciativa llamada #ayudaconarte en la cual más de 30 artistas donaron su trabajo para ser subastado y ayudar a la crisis humanitaria. Colectivos, talleres, músicos, pintores, escultores, bailarines, actores, escritores, todos aquellos que pudieron se pronunciaron al respecto para crear algo a partir de la destrucción.

El arte se transformó en una declaración política, un llamado a la resistencia y una exhortación a la esperanza.

Se hicieron conmemoraciones a las personas que perdieron sus vidas, así como a los héroes que ayudaron a rescatar a los atrapados. El arte dejo de ser una reflexión pasiva ante el desastre y se convirtió en acción. Nunca más habría duda de si hubo o no porque nuestro presente sería el testimonio de ello.  El rastro del acontecimiento se vería reflejado en nuestra cultura y nada nos dejaría olvidar sin reflexionar al respecto. Hoy conocemos este arte, lo vemos en las calles, en galerías, en internet, en todos lados hay rastro de ello. El arte que creamos nos ayudará a recordar aquello que nos levantó cuando todo se cayó.

19s | Tumblr

“Fuerza México” de Alan Daniel (2017), Ciudad de México

Recaudan donativos con ilustración de perrita Frida

“Fuerza México” de Alan Daniel (2017), Ciudad de México


Encuentra contenidos similares en nuestro podcast:
Elisa Queijeiro presenta EQultura, disponible en:

3 Comentarios

  • César Bermúdez
    01/07/2020
    Responder

    Muy interesante artículo

  • Karen sanz
    01/07/2020
    Responder

    El arte siempre ha sido un espejo de la sociedad y estuvo ahi todo el tiempo, talvez bajo los escombros o los sentimientos de la gente, murales, fotografias de cadenas humanas infinitas, silencios que solo se apagaban con los GRitos de felicidad de haber encontrado a un hermano, hay pinturas, musica, teatro inspirado en lo que vivimos esos días, creo que hay arte en cada rincón de nuestro país si sabemos hacia donde mirar y es hermoso saber que los mexicanos pudimos ser uno en ese momento. Excelente articulo y buen momento oara recordar que todos sonos hermanos.

  • Gina
    02/07/2020
    Responder

    Muy interesante y emotivo

Enviar un comentario