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Día Internacional de la Niña, por una infancia digna y sin violencia.

El pasado 3 de octubre se llevó a cabo, en la Ciudad de México, una manifestación de personas antiaborto, autodenominadas como “provida”, donde se le realizó un ultrasonido a una niña de 15 años con un embarazo de 4 meses. Durante los últimos días, la noticia ha circulado en internet dejando ver la indignación de muchos usuarios (la mayoría mujeres) que se manifiestan en contra de este acto; alegando que es una falta de respeto hacia la niña, y una forma de instrumentalizar su cuerpo para romantizar el embarazo infantil.

Más allá del debate entre proabortos y providas (que no es el tema de este artículo) parece que, al poner en discusión este acontecimiento, las personas que organizaron la marcha se olvidaron de un hecho crucial: se trata de una NIÑA, cuyo embarazo fue producto de un abuso sexual.

Actos como este, en el que un grupo de adultos toman poder sobre la vida y dignidad de una persona menor para cubrir intereses y beneficios propios, no son noticia nueva. Los derechos de las infancias, especialmente de las niñas, han sido tema de conversación en foros de la ONU y publicaciones de la CNDH. Pero también han sido una gran incógnita en cuanto a acciones políticas y/o cotidianas para la erradicación de la violencia que sufren las niñas y las adolescentes. 

Hoy, 11 de octubre, es el Día Internacional de la Niña y en cuatro preguntas queremos explicarte por qué es importante conmemorar este día desde una perspectiva de género y de derechos humanos. 

Fotografía de Autor desconocido. Fuente: World Vision Bolivia.

¿Por qué hay un día específico para conmemorar el día de la niña si también existen los niños?

El 19 de diciembre de 2011, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró al 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, al aprobar la resolución A/RES/66/170. Según la UNESCO, esta conmemoración se estableció con el objetivo de reconocer los derechos de las niñas y los problemas específicos a los que se enfrentan en todo el mundo. Aunque la violencia y demás problemas que pesan sobre la infancia incluye tanto a niñas como niños, es importante reconocer que las desigualdades de género han desencadenado una serie de obstáculos específicos muy distintos para las niñas. 

La UNESCO destaca que con un apoyo eficaz a las niñas durante su infancia y adolescencia, ellas tendrán el potencial para cambiar el mundo como las jóvenes que son hoy y las mujeres que serán en el futuro. Promover y cuidar ese potencial defiende sus derechos en la actualidad y permite vislumbrar un futuro más equitativo y digno para ellas. 

¿Cuáles son las violencias más comunes que viven las niñas a nivel mundial?

Las niñas en todo el mundo sufren violencia de forma habitual en escuelas, espacios públicos, centros de acogida, centros de detención a menores y, con mayor frecuencia, en su propia casa. Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro niñas sufre maltratos físicos o psicológicos durante su infancia; y una de cada cinco sufre abusos sexuales, principalmente ocasionados por algún familiar. 

A pesar de sus graves efectos y durabilidad en el inconsciente de las niñas, esta violencia suele ocultarse y pasar inadvertida, por lo que no se denuncia con frecuencia, llegando hasta el punto de normalizarla.

Fotografía de Autor desconocido. Fuente: Latinus

Si bien estas son las violencias más comunes, existen otros tipos de violencia que también afectan a las niñas a nivel mundial, entre las que podemos ubicar el matrimonio infantil, la trata de personas, la explotación laboral y la mutilación genital femenina, siendo esta última mayormente ejercida en países de África Occidental. Actualmente, alrededor de 750 millones de mujeres y niñas se han casado antes de cumplir los 18 años; y al menos 200 millones se han visto sometidas a la mutilación genital.

El porcentaje de víctimas de trata que son niñas y mujeres a nivel mundial es del 71%; de esta cifra, 3 de cada 4 son explotadas sexualmente. 

Fotografía de Autor desconocido. Fuente: National Geographic

Otra problemática a la que se enfrentan muchas niñas en el mundo es la falta de acceso a la educación. En muchos países, quienes tienen menos posibilidades de estudiar son las niñas; y aquellas que lo logran, muchas veces se ven obligadas a abandonar la escuela debido a los matrimonios infantiles u otras condiciones socioeconómicas. Según datos de la ONU, una de cada cuatro niñas entre 15 y 19 años no estudia, frente a 1 de cada 10 niños en el mismo rango de edad.

¿Cómo está la situación de las niñas en México?

Actualmente, México ocupa el primer lugar a nivel mundial en casos de abuso sexual a menores, embarazos adolescentes, producción y consumo de pornografía infantil. Según datos recopilados por la UNAM, en México existe una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes entre 15 y 19 años. Por otro lado, la Red por los Derechos de la Infancia México (REDIM), asegura que 1 de cada 10 feminicidios se comete contra niñas y adolescentes menores de 17 años.

Muchas de estas violencias se ven reforzadas por la falta de información y de educación sexual; el silencio por el que optan las familias, la normalización de la violencia, la poca protección y contención a la infancia; y también la impunidad de instituciones y autoridades ante los casos que se denuncian. 

¿Por qué es importante procurar el cuidado y protección de la infancia y especialmente el de las niñas?

La ONU Mujeres, en su comunicado anual por el Día Internacional de la Niña, afirma que “las niñas son agentes de cambio. Las niñas defienden el bien e impulsan el crecimiento en todo el mundo. Son una fuente esencial del cambio transformador para lograr la igualdad de género.” La niñez y la adolescencia son etapas extremadamente sensibles en las que debemos participar de manera empática: escuchando, validando y permitiendo la mayor confianza.

El maltrato físico y/o psicológico nunca será una solución o una forma de educar o acompañar a la niñez. 

Fotografía de Mauricio Ramos. Fuente: UNICEF

Procurar y construir espacios seguros para la infancia y para las niñas es una forma de alentar la dignidad y validez de su existencia en este mundo. Abrir los campos para que siembren sus propias semillas de conocimiento y de lucha. Apostar, en todos los niveles, a una política del cuidado, para infancias más felices y plenas. Las niñas y las adolescentes tienen derecho a una vida segura, sana, con educación y libertad, no solo en su tiempo de formación y desarrollo, sino también en sus etapas de madurez y crecimiento personal.

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