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Hablemos De Studio Ghibli

“Siempre estoy entre risas y lágrimas ante el magnífico espectáculo de sus películas animadas. La belleza de sus imágenes, su sentido de lo natural y su simplicidad no dejan de conmoverme”.

-Akira Kurosawa

Toda mi vida había sentido cierta reticencia por el animé. Ni siquiera es como que supiera mucho acerca de él (no sabía nada), pero el prejuicio detrás de la animación japonesa puede llegar a ser muy grande, y es que qué manía de nosotros de juzgar lo que no conocemos o lo que sentimos ajeno. Sin embargo, fue hace un par de años, cuando Netflix subió algunas películas del famoso estudio japonés “Studio Ghibli”, y me di la oportunidad de empezar a conocer sus historias.

Sorpresa. Asombro. Admiración por tanta perfección narrativa y visual. Mis emociones se fueron de un lado al otro. Tristeza, expectativa, alegría. ¿Qué es lo que acabo de ver?

Digamos que esas fueron algunas de las cosas que pasaron por mi mente cuando vi mi primera película de Studio Ghibli, “El Castillo Vagabundo”, una de las cintas más bellas estéticamente y misteriosa.

El increíble castillo vagabundo a piano

“El Castillo Vagabundo” (2004) de Studio Ghibli.

A diferencia de los estudios de animación clásicos, Studio Ghibli nació con un objetivo: explorar las profundidades del alma humana y ofrecer al público historias poéticas que traduzcan toda su complejidad. La estrategia comercial la dejan en segundo plano y se preocupan por la integridad y la calidad ejemplar, y eso es notorio en cada una de sus producciones.

Mientras otros estudios han explotado una y otra vez la imagen de damiselas en apuros, haciendo la “correcta” distinción entre el bien y el mal, y produciendo películas de manera masiva, Studio Ghibli ha apostado por la calidad frente a la cantidad. La mayoría de sus historias tiene como protagonistas a personajes femeninos fuertes e independientes y nos muestran que hasta de los antagonistas podemos aprender algo.

La Princesa Mononoke: la lucha eterna entre la humanidad y la naturaleza

“La Princesa Mononoke” (1997) de Studio Ghibli.

La Esencia de Studio Ghibli

Hayao Miyazaki e Isao Takahata, padres fundadores de esta máquina de sueños de la animación japonesa, se enfrentaron durante más de una década contra serios problemas económicos y legales que por poco los dejan sin su más grande creación.

Pero fue en 1984 cuando se hizo la magia: “Náusicaa del valle del vientose estrenó marcando un antes y un después en la historia de la animación, y aunque el beneficio económico obtenido no fue enorme, sí  fue el suficiente para fundar Studio Ghibli.

Ghibli es un término italiano que significa viento cálido que sopla en el desierto del Sahara. Pero durante la Segunda Guerra Mundial, los italianos utilizaban esta palabra para referirse a los aviones de exploración que enviaban a ese desierto.

Quizá está de más que lo diga, pero si escogieron la palabra “Ghibli” fue precisamente para plasmar esa idea de un soplo de aire fresco en el ámbito de la animación.

Miyazaki y Takahata apostaron por reflejar en sus obras la cultura y tradición japonesa. Entre los temas recurrentes que podemos encontrar en casi todas las películas de Studio Ghibli, está el paso de los protagonistas de la niñez a la edad adulta. En cada historia los personajes lidian contra las complejidades de ser adulto, contando con sólo ellos mismos para resolverlas.

Por otro lado, “el romance adolescente” es un tema que se aborda no como la típica historia de amor que todos conocemos, sino como un “factor” que ayuda a que los personajes maduren desde un acercamiento más profundo.

Spirited Away,' other Studio Ghibli films head to HBO Max

“El Viaje de Chihiro” (2001) de Studio Ghibli.

Uno de los temas que más me duele ver representado por todo lo que implica, es la importancia de preservar la naturaleza, cuidar el medio ambiente y el planeta. La belleza con la que las películas retratan nuestro mundo es deslumbrante.

La naturaleza juega un papel fundamental ya que no es vista sólo como el espacio en el que la acción se desarrolla, sino como un espacio idóneo para la vida, un ambiente que hay que respetar y proteger.

Esto se aprecia muy bien en las películas de “Náusicaä” y “La Princesa Mononoke”, donde vemos el conflicto entre dos universos: la naturaleza y la supervivencia del medio ambiente contra las ansias de progreso tecnológico de los humanos.

En “La Princesa Mononoke” se observa cómo las máquinas y la tecnología tratan de conquistar con violencia un mundo salvaje, perfecto y mágico. Mientras que en “Nausicaä y el valle del viento” se presenta una realidad post-apocalíptica en la que el planeta, tal y como lo conocemos, ha sido destruido y en donde reina la contaminación en la tierra, el mar y el aire.

Son más de 30 películas las que el estudio ha producido. Es normal no saber por dónde empezar. ¡Así que te dejo los trailers de mis favoritas que por fortuna puedes encontrar en Netflix!

“La Princesa Mononoke” (1997)

Esta épica, oscura y compleja aventura se centra en la lucha entre los guardianes sobrenaturales de un bosque y los humanos que profanan sus recursos. La película, que marcaría un antes y un después en la carrera de Miyazaki, fue un pelotazo en la taquilla y nos cuenta la historia de Ashitaka, un príncipe sobre el que cae una maldición que le obliga a abandonar su pueblo. En su búsqueda conoce la aldea de hierro y a su líder Lady Eboshi, cuando ésta es atacada por una manada de lobos dirigida por una chica, la princesa Mononoke.

“El Viaje de Chihiro” (2004)

La película que hizo ganar un Oscar a Miyazaki nos cuenta la historia de Chihiro, una joven que durante una mudanza se ve atrapada en un mundo sobrenatural en el que deberá salvar a sus padres y conseguir regresar a su mundo. La animación es maravillosa. La música, fantástica. Los personajes, deliciosos.
En resumen: una obra maestra de la animación que debes ver sí o sí.

El Castillo Vagabundo (2004)

Qué imágenes y qué animación tan hermosa tiene. “El castillo vagabundo” cuenta la historia de Howl, un mago mitad hombre, mitad ave que viaja a bordo del castillo del título, y de Sophie, una sombrerera joven que fue convertida en mujer anciana por una bruja. ¡Sin duda alguna es de las películas más entrañables del estudio por la excentricidad de su animación! Imperdible.

“La Tumba de las Luciérnagas” (1988)

Esta puede ser la mejor película del Studio Ghibli pero que…. nadie quiere ver. ¿Por qué? Por ser tan bella como extremadamente triste. Esta historia de la lucha por sobrevivir de dos huérfanos en la Segunda Guerra Mundial. Tras contemplar la muerte del protagonista al inicio de la misma, los sucesivos flashbacks nos relatan en toda su crudeza la tragedia de la guerra, atenuada por momentos mágicos de inocencia infantil. Una obra de arte del cine bélico al nivel de “La lista de Schindler” que te romperá el corazón.


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